
EL SUEÑO DE LA SEÑORA PAPAYA
Una papaya madura
un día decidió estudiar.
¡Quiero hacer lo que he soñado,
nadie me lo impedirá!
Un mango que la escuchaba
le dijo: ¡ven a mi escuela!
Y la papaya chabela
con su uniforme amarillo
un día de febrero
su primaria comenzó.
Todos se morían de risa
y de ella se burlaban.
¿Tú tan grande y estudiando?
le preguntaron dos bananos.
Una fresa y tres manzanas
agarradas de la mano
susurraban muy pasito:
¡Esa papaya está loca!
Pero la señora mora
que era la directora,
estaba encantada
con su alumna
preferida,
que lo que le quedó de vida
si lo supo aprovechar.







